El Corazón y el Pericardio

El Pericardio es el enlace entre el Alma y el cuerpo. De él dependen la Consciencia, el Pensamiento, la Alegría, la Memoria, las Emociones, el Sueño, y en definitiva la Salud y la Felicidad.

El pericardio a través de las asas subclavias forma una unidad anatómica con los ganglios estrellados.


El mínimo impacto emocional consciente o inconsciente, provoca una retracción del pericardio, que a su vez a través del asa subclavia excita el ganglio estrellado provocando una reacción simpática generalizada e instantánea.


El ganglio estrellado sale el nervio cardíaco, se anastomosa con el nervio Frénico (de la respiración) y con el nervio Vago que rige nuestro sistema parasimpático y la posibilidad de relajarnos, de abrirnos al placer a la Vida y a la confianza. 


En la Terapia Bioenergética el aspecto fundamental y base angular de la misma consiste en la liberación del pericardio. Liberar el pericardio es "liberar la vida".

 

Liberar la vida es liberar la alegría, es liberar la energía vital.

Es liberar la humanidad o sea nuestra esencia de seres humanos.
 
Liberar la vida es liberar la luz que nos ayuda a ver las cosas con claridad y a no perdernos ni alejarnos de nuestro camino.
Liberar la vida es liberar esta vibración sutil, que nos hace saborear y disfrutar plenamente de nuestros actos y de nuestros sentidos.
 
Liberar la vida es liberarnos de nuestro intelecto omnipresente que nos hace ver las cosas desde su punto de vista lógico, cuadrado, dogmático y sin fantasía.
 
Liberar la vida es liberar nuestro corazón de tantas mordazas intelectual-social-religiosas que llevamos desde nuestra más tierna infancia, y que no nos permiten acceder a su sabiduría pura y ancestral, innata, que va más allá de los conociemientos y aprendizajes culturales o intelectuales.

La glándula Timo

La glándula del timo, situada en el área superior del pecho debajo del esternón (hueso en el centro del pecho), desempeña un papel importante en el desarrollo del sistema inmunológico en los primeros años de vida. Sus células forman una parte del sistema inmunológico normal del cuerpo. La glándula es bastante grande en los niños, crece gradualmente hasta la pubertad y luego se reduce en tamaño hasta ser reemplazada por tejido graso con la edad.